jueves, 7 de marzo de 2013

EFECTO ESCALERA


EFECTO ESCALERA


Este fenómeno se da de forma escalonada, es decir empieza con gritos, azotar puertas berrinches, seguido de empujones, bofetadas, y termina en golpes.Se define como cualquier acto de los hijos  que provoque miedo en los padres, para obtener poder y control, que tenga como objetivo causar daño físico  y psicológico o financiero hacia los progenitores.



MÉXICO ANTE LA VIOLENCIA 

FILIO PARENTAL



En nuestro país se ha reconocido la violencia familiar como un problema de salud pública. Inicialmente la figura se impulsó para proteger a la mujer en contra de la violencia que en nuestra sociedad se llega a ejercer en su contra, pero ha ido evolucionando y ahora abarca a todos los miembros de un núcleo familiar que esté atentando en contra de otro integrante de la familia.
Este fenómeno se presenta cuando el principio de "respeto y consideración mutua" que establecen las disposiciones civiles “debe imperar” sobre la relación entre padres e hijos, se pierde. Las disposiciones civiles también reconocen la autoridad que los padres tienen sobre los hijos, disponiendo que éstos no podrán dejar la casa de los que ejercen la patria potestad, sin permiso de ellos o decreto de la autoridad competente. Pero más aun, reconoce la facultad que los padres tienen para corregir a los hijos, pero ésta no debe implicar infligir al menor actos de fuerza que atenten contra su integridad física o psíquica que constituyen violencia familiar. La violencia familiar desde el punto de vista penal se define como el uso de la fuerza física o moral, así como las omisiones graves, que de manera reiterada ejerza un miembro de la familia en contra de otro integrante de la misma, que atente contra su integridad física, psíquica o ambas independientemente de que pueda producir o no lesiones; siempre y cuando el agresor y el agredido habiten en el mismo domicilio y exista una relación de parentesco, matrimonio o concubinato. Y esta protección hacia el menor es más que entendible más aun cuando principios como el interés superior del niño se empiezan a introducir en nuestro país,  pero existen situaciones en que los roles cambian y se presenta la violencia filio-parental, de padres a hijos. Las investigaciones indican que este fenómeno se presenta generalmente en hijos varones entre los 10 y los 18 años, señalando como causas de este fenómeno una mala influencia, ausencia de límites al menor durante su desarrollo, un seno familiar violento, y causas médicas como son un trastorno bipolar o trastorno por déficit de atención e hiperactividad, así como algún trastorno de conducta; o una lesión neurológica que hace ser muy agresivos a los jóvenes. Los estudios reconocen que también los padres víctimas de maltrato tienen problemas emocionales, están deprimidos o ansiosos, no tienen fortaleza emocional, son inseguros y tienen problemas de autoestima, de autoimagen, de autoconcepto. Cuando los hijos son pequeños siempre existe mayor posibilidad de proporcionar ayuda psicológica para empezar a imponer límites y disciplina, pero cuando el fenómeno se presenta en adolescentes puede ser que la situación llegue extremos tan graves que sale de control llegando inclusive el adolescente a provocar lesiones a sus padres. Las lesiones en sí mismas son un delito previsto en los distintos códigos penales y por el cual el menor puede ser denunciado ante las autoridades, pero también la violencia familiar constituye un delito por sí misma. Salvo los estados de Campeche y Tlaxcala , en el resto de la República la violencia familiar está prevista en los Códigos Penales de las distintas entidades.











INVESTIGACIONES


ESTRUCTURA FAMILIAR


ESTRUCTURA FAMILIAR

Son muchos los estudios que destacan una mayor proporción de familias monoparentales, en las que las madres viven solas con sus hijos (bien porque son solteras, o separadas/divorciadas). Así, por ejemplo, en un estudio longitudinal realizado por Pagani, Larocque, Vitaro y Tremblay (2003) en el que se analizó el desarrollo de conductas violentas ejercidas por 778 
jóvenes hacia 


sus padres a lo largo de toda su infancia hasta la adolescencia, se halló que los cambios en el subsistema marital (divorcio o nuevo matrimonio) suponían un factor de riesgo de agresiones físicas contra las madres, en comparación con aquellas familias que se mantenían intactas desde la guardería hasta la adolescencia de sus hijos. No obstante, los autores destacaron que no se trata de que el divorcio o la monoparentalidad en sí mismos sean factores de riesgo, sino que todas aquellas variables que van asociadas a estos acontecimientos serían las que habrían ido deteriorando la relación entre padres e hijos. Estas

NIVEL SOCIO_ECONÓMICO


NIVEL SOCIO_ECONÓMICO




La violencia de hijos a padres se da en todos los estratos socioeconómicos en estudios realizados por (Agnew y Huguley, 1989; Cornell y Gelles, 1982; Gelles, 1997; Peek, Fischer y Kidwell, 1985; Wells, 1987), algunos autores señalan que las familias monoparentales o con problemas financieros podrían correr mayor riesgo (Pagani, Boulerice y Tremblay, 1997; Pagani, Boulerice, Tremblay y Vitaro, 1999). Los jóvenes que por su bajo nivel socio-económico tienen menos oportunidades para participar en actividades de interés.



miércoles, 6 de marzo de 2013

LA VIOLENCIA FILIO PARENTAL



LA VIOLENCIA FILIO PARENTAL

ha estado presente siempre, solo que hace algunas décadas ha incrementado. Los Medios de Comunicación han reflejado un espectacular incremento de lo que podemos denominar “tercer tipo de violencia intrafamiliar”.





La violencia Filio Parental es la agresión de hijos a padres, Históricamente, en primer lugar se prestó atención a la violencia paterno-filial, luego a la violencia conyugal y, en la actualidad, emerge la violencia filio parental. Las memorias judiciales de estos últimos años recogen un notable aumento de las denuncias de padres agredidos por sus hijos.





LA VIOLENCIA 

FILIO PARENTAL 


permanecía encubierta como uno más de los conflictos que presentaba una familia con otras disfuncionalidades. Pero otro factor ha sido decisivo para esta “aparición repentina” de la violencia filio- parental: la emergencia de un “nuevo” perfil de violencia, localizada en familias aparentemente “normalizadas”, ejercida por hijos que no presentaban previamente problemas, y que son los responsables de este espectacular incremento de las denuncias judiciales.